Veraneo rural

 

Además del turismo de playa, desde hace años se está imponiendo el turismo rural. Muchas personas buscan la tranquilidad y el descanso para el verano y sobre todo la desconexión total de todo lo que les rodea en la ciudad. Se acabaron los atascos, la contaminación o los problemas para conciliar el sueño.

En los meses de verano de últimos años se ha ido incrementando el peso de este turismo rural. Este consiste en pasar parte o todo el verano en un pueblo lejano de cualquier núcleo urbano en el que se pueda disfrutar de la naturaleza. Casas rurales totalmente equipadas incluso con piscina, barbacoa, jardín y todo tipo de comodidades.

Un turismo al alza

Cada año aumenta la oferta de casas rurales por toda la Península e incluso por el extranjero para los meses de junio, julio y agosto. Este año además después del confinamiento hay cierta incertidumbre sobre la situación de las playas y las limitaciones para el baño de los turistas por tener que mantener la distancia social. Muchas personas prefieren pasar el verano en zonas rurales en casas con piscina y jardín en las que además se puede disfrutar de desayunos o comidas realizados con productos de la tierra.

Incluso sube el interés por el turismo de naturaleza en alguna casa rural bien equipada cerca de algún pequeño núcleo rural. Aumentan las reservas de grupos de familiares o amigos que quieren reencontrarse en una zona con espacios al aire libre. Por ejemplo, se prefieren las casas de más de diez plazas para grupos y otras de menor tamaño para parejas con niños.

Los lugares preferidos para reservar una casa rural en nuestro país suelen ser Andalucía, Cataluña y Madrid. Provincias como Cádiz, Granada o Málaga son de las preferidas para este turismo rural. Otras localidades que cuentan con casas rurales están en la provincia de Cantabria o Asturias donde se pueden encontrar algunas muy acogedoras. En la zona de los Picos de Europa hay casas rurales perfectas para pasar un veraneo rural.

En Andalucía se pueden encontrar casas rurales en localidades como Arcos de la Frontera (Cádiz), Cazorla (Jaén), Aracena (Huelva), Conil de la Frontera (Cádiz), Riogordo (Málaga), Orgiva (Granada), Cazalla de la Sierra (Sevilla) o Velez Blanco (Almería).

Normalmente las casas rurales nos pueden facilitar información sobre rutas en bicicleta o de senderismo para descubrir la zona sin problemas. Incluso en algunos lugares se pueden practicar deportes acuáticos como submarinismo, windsurf o rafting.

Casas rurales con actividades

Una de las alternativas para veranear es también reservar solo una habitación en una casa rural.  Casas rurales con habitaciones con su propio baño e incluso cocina americana en las que se comparten con otros turistas zonas comunes como el salón, el comedor, la piscina, la terraza o el jardín.

En este caso algunas casas rurales intentan fomentar el interés por la cultura y la gastronomía de la zona. Pueden organizar excursiones culturales para conocer los monumentos de alguna localidad cercana donde se puedan degustar los platos típicos de la zona. Por ejemplo, en Cantabria es habitual visitar Santillana del Mar donde se encuentran las Cuevas de Altamira y parar a comer en uno de los restaurantes de la localidad.

También se organizan talleres de cocina o jornadas en el huerto de la casa rural que suelen encantar a los que han decidido veranear en estas casas rurales. Talleres divertidos y entretenidos que también pueden estar destinados a los niños que podrán aprender a hacer repostería de la tierra o a cultivar zanahorias. Unas vacaciones diferentes en las que la desconexión de la agitada vida de la ciudad está totalmente garantizada. Descubre una forma diferente de veranear que está de moda.

 

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